ANÁLISIS
¿Cuánto cuesta vivir en una aldea? (II)
Llegar a la escuela, acceder a la atención sanitaria y mantener los servicios esenciales son algunos de los principales retos que marcan la diferencia entre vivir en los municipios más rurales o en las áreas urbanas.

ANTÍA PAZ
Texto

BRAIS LORENZO
Fotografías
Vivir en el medio rural de montaña implica una relación con el tiempo y los servicios públicos muy distinta a la de la ciudad. La distancia no se mide únicamente en kilómetros: también cuentan el estado de las carreteras, la frecuencia del transporte, la disponibilidad de personal y la posibilidad de acceder a una consulta o llegar a la escuela cuando las condiciones meteorológicas son adversas. Si el primer bloque de este análisis medía el impacto de la vivienda y el combustible, este segundo se centra en dos infraestructuras esenciales: la sanidad y la educación.
La distancia a los servicios y el tamaño de las comunidades escolares permiten arrojar algo de luz sobre otra dimensión del coste territorial: estudiar o enfermar en la montaña no supone necesariamente gastar más euros, pero sí recorrer más kilómetros y dedicar más tiempo a acceder a determinados servicios. Para una familia, contar con una escuela cercana, una ruta escolar segura o un profesional sanitario disponible puede marcar la diferencia entre permanecer en el territorio o verse obligada a desplazarse.

El análisis de la educación y la sanidad revela, además, que la distancia no es un problema estático. Un desprendimiento o una nevada pueden alterar una ruta escolar, y la ausencia de un médico puede obligar a recorrer decenas de kilómetros para una consulta básica. Frente a estas dificultades, las comunidades rurales no permanecen pasivas: las familias reclaman rutas seguras, los vecinos protestan por la falta de personal sanitario y los propios profesionales impulsan iniciativas para mejorar la vida en los municipios.
Sanidad no consiste solo en tener un centro de salud
Como en el análisis anterior, se han seleccionado cuatro municipios rurales: A Veiga, Chandrexa de Queixa, Negueira de Muñiz y Folgoso do Courel. Estos municipios cuentan con atención primaria dentro de su término municipal, a través de centros de salud o consultorios locales, pero esta es solo una parte de la ecuación. La otra es la disponibilidad efectiva de personal médico y de enfermería, la cobertura de las ausencias, la distancia a los puntos de atención continuada y la capacidad de movilizar una ambulancia cuando se produce una emergencia.
Además, la situación no es homogénea: hay municipios con más de un punto de atención sanitaria, otros en los que las consultas se concentran en determinadas franjas horarias y casos en los que los vecinos denuncian que deben desplazarse a otro municipio para recibir asistencia.

Folgoso do Courel dispone de dos puntos de atención primaria: el centro de salud de Folgoso y el consultorio de Seoane. Según el Sergas, cada centro tiene asignados un facultativo, un profesional de enfermería y un trabajador de servicios generales. Pese a contar sobre el papel con estos recursos, el municipio se quedó sin sus médicos titulares durante dos meses de 2024. Tras sucederse las protestas vecinales, la situación se prolongó hasta que el propio Sergas reconoció el problema y justificó la ausencia de profesionales por la dificultad para cubrir las vacantes en la zona. La situación muestra la fragilidad de una estructura sanitaria con poco personal.
La distancia al hospital de referencia también pesa en la vida diaria de la población: el Hospital Público de Monforte se encuentra a 44 kilómetros. Para una consulta especializada, una prueba diagnóstica o un ingreso, el desplazamiento puede llevar bastante más tiempo del que sugiere la cifra de kilómetros, especialmente cuando hay obras o dificultades en las carreteras.
La atención primaria de A Veiga es local y el hospital de referencia es el Hospital Público de Valdeorras, en O Barco. Desde A Veiga hay aproximadamente 22 kilómetros, aunque la distancia varía, como en los casos anteriores, según el núcleo de población de origen. En junio de 2024, el Sergas incorporó al municipio una ambulancia convencional del 061, operativa las 24 horas del día, pero sin equipamiento para atender casos graves. Por su parte, la atención primaria sufrió dificultades de cobertura durante 2025 por las mismas causas que en Folgoso do Courel.
Negueira de Muñiz cuenta con un consultorio local y recibe parte de la atención básica y continuada en A Fonsagrada. Para la atención hospitalaria y determinadas especialidades, el centro de referencia es el HULA de Lugo, situado a varias decenas de kilómetros por carretera. La falta de pediatría cercana es el principal problema denunciado en la comarca. En 2025, las familias alertaron de que no hubo pediatra durante más de dos meses; las alternativas pasaban por la atención del médico de cabecera o por desplazarse a Lugo. En septiembre de 2026, el alcalde de Negueira de Muñiz denunció que el municipio llevaba años sin una cobertura estable de medicina de familia.

Chandrexa de Queixa dispone de un centro de salud en Celeiros. La atención hospitalaria de referencia se encuentra en Ourense, a unos 60 kilómetros desde el centro de salud. Es un dato especialmente relevante para las consultas especializadas y las urgencias, y no debe confundirse con el tiempo que tardan los pacientes en desplazarse o, por ejemplo, una ambulancia en llegar al domicilio de una persona enferma.
Por tanto, la brecha sanitaria no puede resumirse en la presencia o ausencia de un médico de familia. También tiene que ver con la distancia que hay que recorrer para disponer de un servicio de urgencias, como una ambulancia, y para acceder a hospitales, especialistas, determinados tratamientos o pruebas diagnósticas. Además, en las zonas de montaña, el estado de las carreteras y la meteorología pueden alterar los tiempos de desplazamiento y dificultar tanto la llegada de los pacientes a los centros como la movilización de una ambulancia.
Cuando la enseñanza cabe en pocas aulas
La dimensión educativa refleja de forma especialmente visible el tamaño demográfico de los municipios estudiados.

Folgoso do Courel cuenta con 33 alumnos matriculados en las etapas de infantil, primaria y ESO; A Veiga tiene 22, todos ellos en infantil y primaria; Negueira de Muñiz cuenta con tres alumnos de primaria durante el periodo analizado, aunque hace un año tuvo que cerrar su centro escolar; y en 2026 Chandrexa de Queixa no registra ninguna matrícula en esas etapas educativas dentro del municipio.
El CPI Poeta Uxío Novoneyra, situado en Seoane do Courel, concentra al alumnado de infantil, primaria y ESO de Folgoso. La dirección y la ANPA del centro llevan décadas presentando reclamaciones y denuncias ante la Xunta de Galicia y el Gobierno de España para pedir mejoras en las carreteras que vertebran el municipio y en la red de transporte escolar que las recorre. El transporte escolar se ve afectado cada curso por obras e incluso por las condiciones meteorológicas. En ocasiones, los trayectos hasta el centro educativo llegan a durar una hora y cuarenta minutos; también se han planteado rutas alternativas por vías pecuarias que a menudo no reúnen las condiciones de seguridad necesarias para transportar escolares.
A Veiga mantiene el CEIP Eduardo Ávila Bustillo, que acoge y educa a 22 niños y niñas de infantil y primaria. La existencia de una escuela en el municipio evita que el alumnado de estas etapas tenga que desplazarse necesariamente a otro municipio, pero no elimina las dificultades de las familias que viven en los núcleos más alejados.

El caso de Negueira de Muñiz resulta aún más significativo para comprender la relación entre demografía y servicios educativos. En el verano de 2025, la Xunta anunció el cierre del CEIP del municipio por falta de alumnado. La escuela, reabierta en 2019 tras siete años cerrada, tenía seis alumnos de primaria en el curso 2024-2025, pero la matrícula prevista para el siguiente descendió a tres. Por ello, la comunidad educativa y la Consellería acordaron que los menores continuaran sus estudios en A Fonsagrada. El cambio supuso la desaparición del último centro educativo de infantil y primaria del municipio y añadió un desplazamiento diario de hasta una hora y media por trayecto para los niños y niñas.
Por su parte, Chandrexa de Queixa no registra alumnado matriculado en infantil, primaria y ESO desde 2025, según el IGE. La ausencia de matrículas locales no significa que no haya menores residentes ni que estos no estén escolarizados, sino que la oferta educativa de estas etapas se concentra fuera del municipio, con todo lo que eso implica.
La cuestión no es solo numérica. No basta con saber a qué distancia está una casa de un centro escolar: también importa quién hace ese recorrido a diario, en qué medio de transporte y durante cuánto tiempo.
Tampoco es indiferente que una escuela permanezca abierta o que el alumnado tenga que trasladarse a otro municipio. La escuela es un punto de encuentro y una infraestructura comunitaria. Cuando desaparece, no solo cambia la vida de los niños y niñas, sino también una parte de la vida cotidiana del lugar.
CASOS DE ESTUDIO · DATO A DATO
- CHANDREXA DE QUEIXA (OURENSE)
- Población: 471 habitantes (2025) | 15 menores de 15 años | 228 mayores de 65 | Edad media: 63,7 años | Superficie: 171,8 km².
- Renta bruta disponible: 12.136 €/habitante (2023).
- Escuela y sanidad: 0 alumnos matriculados en infantil, primaria y ESO en el municipio. Atención primaria en Celeiros. El hospital de referencia está en Ourense, a unos 60 km desde la capital municipal.
- EL DATO: 471 habitantes · Edad media: 63,7 años · 0 alumnos · aprox. 60 km hasta el hospital
- A VEIGA (OURENSE)
- Población: 873 habitantes (2025) | 43 menores de 15 años | 380 mayores de 65 | Edad media: 58,3 años.
- Renta bruta disponible: 16.539 €/habitante (2023).
- Escuela y sanidad: 22 alumnos. Atención primaria local. El hospital de referencia está en O Barco de Valdeorras, a unos 22 km de A Veiga.
- EL DATO: 873 habitantes · Edad media: 58,3 años · 22 alumnos · aprox. 22 km hasta el hospital
- FOLGOSO DO COUREL (LUGO)
- Población: 924 habitantes (2025) | 36 menores de 15 años | 405 mayores de 65 | Edad media: 59,3 años | Índice de envejecimiento: 784,91.
- Renta bruta disponible: 13.313 €/habitante (2023).
- Escuela y sanidad: CPI Poeta Uxío Novoneyra (33 alumnos: 5 en infantil, 17 en primaria y 11 en ESO). Atención primaria municipal. Hospital Público de Monforte, a unos 44 km por carretera.
- EL DATO: 924 habitantes · Índice de envejecimiento: 784,9 · 33 alumnos · aprox. 44 km hasta el hospital
- NEGUEIRA DE MUÑIZ (LUGO)
- Población: 237 habitantes (2025) | 25 menores de 15 años | 67 mayores de 65 | Edad media: 50,2 años.
- Renta bruta disponible: 8.152 €/habitante (2023), la más baja de los municipios analizados.
- Escuela y sanidad: 3 alumnos, todos en primaria. Consultorio local. Para la atención hospitalaria y especializada, el centro de referencia es el HULA de Lugo, a varias decenas de kilómetros por carretera.
- EL DATO: 237 habitantes · Renta: 8.152 €/habitante · 3 alumnos · Consultorio local
- VIGO (PONTEVEDRA)
- Población: 295.735 habitantes (2025) | Edad media: 47,2 años.
- Renta bruta disponible: 20.061 €/habitante (2023).
- Escuela y sanidad: amplia red urbana de atención primaria y hospitalaria, con hospitales de referencia y oferta educativa desde infantil hasta la universidad.
- EL DATO: 295.735 habitantes · Edad media: 47,2 años · Red hospitalaria y educativa urbana
- A CORUÑA
- Población: 251.277 habitantes (2025) | Edad media: 47,6 años.
- Renta bruta disponible: 24.327 €/habitante (2023).
- Escuela y sanidad: el CHUAC es uno de los hospitales de referencia del área sanitaria y la ciudad cuenta con una amplia oferta educativa y sanitaria.
- EL DATO: 251.277 habitantes · Renta: 24.327 €/habitante · Red sanitaria y educativa urbana
- SANTIAGO DE COMPOSTELA
- Población: 100.842 habitantes (2025) | Edad media: 46,6 años.
- Renta bruta disponible: 23.581 €/habitante (2023).
- Escuela y sanidad: el CHUS es el hospital de referencia del área sanitaria y la ciudad cuenta con una amplia oferta educativa, incluido el campus universitario.
- EL DATO: 100.842 habitantes · Edad media: 46,6 años · Red sanitaria y educativa urbana
Conclusión (II)
El coste de vivir en el medio rural no se mide solo en euros, sino también en la distancia y el tiempo necesarios para acceder a los servicios públicos esenciales.

Los casos de A Veiga, Chandrexa de Queixa, Folgoso do Courel y Negueira de Muñiz permiten observar distintas dimensiones de un mismo problema. En los municipios analizados, la comunidad escolar va de cero a 33 alumnos y, sumada al acceso limitado a los hospitales, esta realidad puede implicar recorrer varias decenas de kilómetros por carretera. La baja densidad de población obliga a organizar los servicios públicos en un territorio más disperso y hace que, para determinadas prestaciones, los residentes tengan que asumir desplazamientos que en una ciudad se realizan dentro del propio espacio urbano.
Pero estas comunidades no son territorios vacíos ni lugares donde la población acepta pasivamente la pérdida de servicios. Las familias de O Courel han reclamado rutas escolares seguras; los vecinos de Negueira y A Fonsagrada se han movilizado por la falta de personal médico; y asociaciones y profesionales sanitarios han impulsado iniciativas para mejorar la atención y combatir la soledad. Las denuncias, las protestas y las propuestas de sus habitantes forman parte de la historia de estos lugares, donde el esfuerzo colectivo reclama que vivir en un municipio pequeño no signifique renunciar a unos servicios públicos dignos.
La distancia es una condición geográfica; que se convierta en una barrera también depende de cómo se organizan los servicios, de los recursos que se les destinan y de si las necesidades de las comunidades rurales se atienden como una cuestión de igualdad.