La Galicia más despoblada vivirá también este miércoles 12 de agosto el eclipse total de sol que atravesará una franja de la Península Ibérica. Miles de personas prevén desplazarse hacia los lugares donde la luna ocultará completamente el sol durante cosa de un minuto, entre ellos, algunos de los territorios con menor densidad de población del país.
Un viejo refrán gallego dice que la noche es para dormir y el día para trabajar, pero este miércoles 12 de agosto el tiempo se detendrá un instante en mitad de la tarde: la sombra de la luna atravesará Galicia de noroeste a sureste y convertirá el día en noche durante poco más de un minuto. La franja en la que el eclipse solar podrá ser observado como total pasará por 143 de los 313 municipios gallegos, atravesando Galicia de noroeste a sureste.
El trazado de oscuridad total abarca buena parte del norte y centro de A Coruña, prácticamente toda la provincia de Lugo, el norte de Pontevedra y las comarcas orientales y de montaña de Ourense. El Instituto Geográfico Nacional sitúa su máximo alrededor de las 20:28 horas en A Coruña y Lugo, aunque los horarios y la duración varían según el punto exacto.
Está previsto que este fenómeno movilice a miles de personas hacia los lugares donde la totalidad será más prolongada y las condiciones de observación, más favorables. El acontecimiento extraordinario –teniendo en cuenta que el último eclipse solar total visible desde Galicia se produjo en 1912– también va a recorrer con la trayectoria de la sombra lunar algunos de los territorios con menor densidad de población del país.
Una sombra recorre el país
Cruzando la franja de totalidad con el mapa de lugares, muchos de ellos documentados en este proyecto, y con los datos demográficos más recientes del Instituto Galego de Estatística, el resultado es especialmente revelador: la sombra de la luna sobre el sol atravesará algunos de los territorios con menor densidad de población de Galicia y de toda la Península Ibérica.

En el extremo más despoblado se encuentran Vilariño de Conso, en la comarca de Viana, y Chandrexa de Queixa, en la Terra de Trives. Con apenas 2,5 y 2,7 habitantes por kilómetro cuadrado, respectivamente, ambos municipios constituyen el epicentro demográfico del denominado vacío gallegos. Vilariño de Conso, con más de 170 kilómetros cuadrados y una población que ronda los 430 habitantes, quedará de lleno bajo la oscuridad umbral (siempre según las predicciones oficiales), como también algunas de las aldeas y valles más despoblados de Chandrexa de Queixa.
Dentro de la franja de 100% de ocultación está también Negueira de Muñiz, en la montaña oriental lucense, con apenas 3,3 habitantes por kilómetro cuadrado. El municipio es el menos poblado de Galicia y vivirá alrededor de minuto y medio de oscuridad total. Otro de los grandes protagonistas de este mapa es Muras, en la montaña luguesa. Este municipio tiene actualmente unos 3,5 habitantes por kilómetro cuadrado. El 12 de agosto quedará dentro de la franja de totalidad, y la fase en la que la luna cubrirá por completo el sol durará alrededor de un minuto y cuarenta segundos.
Muy cerca de esta realidad se encuentra Cervantes, en los Ancares, con 4,1 habitantes por kilómetro cuadrado. El eclipse será total aquí. Lo mismo está previsto que acontezca en Folgoso do Courel, que cuenta con 4,8 habitantes por kilómetro cuadrado, donde la penumbra cubrirá por completo tanto las aldeas como las montañas, castigadas durante el pasado verano por los incendios. A Fonsagrada, el municipio más extenso de Galicia y uno de los más despoblados, con tan solo 7 habitantes por kilómetro cuadrado, experimentará también el eclipse total.
¿El eclipse… que nadie verá?

Mientras el fenómeno astronómico movilizará a miles de personas hacia las zonas de totalidad, con especial presión sobre determinados puntos de la costa coruñesa y de A Mariña lucense y previsiones de gran flujo turístico en ciudades como A Coruña, la sombra lunar atravesará también muchos de los territorios en los que la pérdida de habitantes forma parte de la vida cotidiana.
Cuando en el atardecer de este inusual miércoles de agosto la luna tape por completo el sol, su sombra avanzará sobre kilómetros de montes, valles y aldeas, incluidos muchos de los más de 2.000 núcleos de población totalmente deshabitados. En algunos de los territorios más despoblados del país habrá quien mire al cielo; en otros, probablemente, no. Lo que sí habrá es una coincidencia extraordinaria: durante poco más de un minuto, la penumbra más espectacular atravesará la dualidad de un país marcado por la masificación y el abandono.